Una voz de mujer acaba de
obtener el Premio Nicolás Guillén de Poesía,
entre los más codiciados del mundo literario cubano: Juana
García Abás, cubana de ascendencia sefardita y canaria,
nacida en el corazón de la Habana Vieja, y que ahora reside
en la popular barriada de El Cerro.
No es una persona que podamos encontrar en
las tertulias ni haciendo vida social en el ámbito de las
letras. Modesta y sencilla, genuinamente culta, gusta de leer, escribir
y disfrutar de su soledad, entre sus amigos, con su hijo y
su perro.
Hace tres años, en el 2003, también
obtuvo el Premio Nacional de Crítica de Arte Guy Pérez de
Cisneros, una de sus cuerdas expresivas, especialista como lo es de Historia
del Arte y de los Medios.
Acaba de terminar, así me lo ha dicho en
medio de las actividades de la XV edición de la Feria Internacional
del Libro, un nuevo ensayo sobre el ciberespacio y la manipulación
mediática, tema que también ocupa su tiempo y sus reflexiones
intelectuales.
Algunos se han sorprendido ante el premio de poesía
obtenido por esta creadora que, afortunadamente, al recibirlo en la sala
Nicolás Guillén, en la fortaleza de la Cabaña, ha
dado a ese lauro un giro de renovación y de apertura hacia criterios
más plurales que acepten, no toleren, las diferencias estéticas
y el legítimo derecho de cada poeta a asumir su estilo y lenguaje,
libre de fórmulas y dogmas reduccionistas.
"Recibir este premio es un honor y, en mi
caso, la posibilidad de que una parte significativa de mi obra, por ser
en la que expongo el sistema de mi poética, llegue a donde acaso
cumpla su destino: a una cantidad suficiente de lectores como para que
logre ser útil a muchos más que a mí misma",
ha declarado a otros colegas de la prensa al ser entrevistada, abrumada
como se siente por este boom noticioso que la acosa.
Circunloquio, es el título del poemario
premiado por un jurado integrado por el Premio Nacional de Literatura
Pablo Armando Fernández y por los también poetas Roberto
Manzano y Alberto Acosta Pérez.
Dentro de unos meses saldrá publicado por
la editorial Letras Cubanas, y las ilustraciones para el cuaderno serán
de su propio hijo, José Luis Fariñas quien es también
escritor y pintor, y a quien la madre dedicó el libro.
Mujer de muchas lecturas e influencias, reconoce
entre sus más próximos autores a José Martí,
la sustancia clásica de Cervantes, gran poeta alemán Goethe
y el inconmensurable griego Kavafis, entre otros.
Hay datos que sorprenden cuando hablamos con Juanita,
como la llaman quienes la quieren, y es que la mayor parte de su obra
literaria permanece inédita. De ahí que la aparición
del cuaderno premiado en el Guillén servirá de presentación
ante los lectores cubanos de esta poetisa, sobre cuya obra, desde la lectura
personal y amistosa, algunos autores reconocidos se han pronunciado.
Ella recuerda los criterios de José Lezama
Lima, Dulce María Loynaz, Roque Dalton, Félix Pita Rodríguez,
José Kózer, José Massip, Virgilio López Lemus
y Jorge Luis Arcos. Este último, en su antología Las palabras
son islas (Letras Cubanas, 1999), señaló al referirse a
los versos de la creadora "que no deben ser pasados por alto de ningún
modo en una historia del proceso poético cubano".
Fuente: EXCLUSIVO, 10/02/06
Para
construir un sitio dignamente habitable
Juana García Abás • La Habana
Foto: Poladian Manuk
Agradezco a la Fundación Nicolás Guillén, al Instituto
Cubano del Libro - la Editorial Letras Cubanas -, al Centro Cultural Dulce
María Loynaz, a los jurados de las últimas tres convocatorias
de este Premio de Poesía Nicolás Guillén (quienes
tuvieron la generosidad de contemplar Circunloquio entre los
finalistas) y, muy especialmente, al jurado de la presente edición
(Pablo Armando Fernández, Alberto Acosta Pérez, Roberto
Manzano, Edel Morales y Nicolás Hernández Guillén),
el inmenso honor de otorgarme este premio que me rebasa largamente por
el aliento de su nombre, por el prodigio de esta Isla con tanto poeta
fuerte y por la responsabilidad que implica el recibirlo en momento tan
crucial para nuestra América y el mundo.
Las síntesis expresivas de este libro recorren espacios donde
el movimiento de lo irracional y del arbitrio, desde certidumbres e incertidumbres
y entre paradojas, nos inclina a la acción que nos define a favor
o en contra del desastre (en la naturaleza, en la sociedad y por los laberintos
del pensamiento). Este es un universo entrópico. Y ya pasó
el siglo de la ironía: queda en mi voz el eco de lo irónico
que salpica el presente, de momento más trágico que milagroso.
Pretendo una aproximación simbólica, una alegoría,
una alusión al orden caótico del cosmos, de los universos;
al mundo, a la sociedad y al hombre frente a su facultad de actuar desde
la conciencia de su entropía y del poder de la misericordia en
medio de los neutrinos huidizos que nos atraviesan y ni nos percatamos
de su economía.
En Fausto la acción es la nuez del asunto; igualmente lo es en
Hamlet, o en El ingenioso hidalgo... o en el Pentateuco
o en el Zohar. Por eso armo mis textos con tanto verbo en presente,
tanto adverbio que precisa el momentum: el aquí y el ahora
de nuestro arbitrio aun ante la posibilidad de lo divino o de la energía
ciega que estructura esta masa oscura y luminosa que pretendemos tenga
tiempo y espacio para tratar de comprenderla.
Dediqué Circunloquio a mi hijo, José Luis Fariñas
- a él y a sus criaturas, que ustedes conocen. Y como en el orden
del caos que nos crea y soporta el sistema más estable es el más
turbulento, dedico este premio a ciertas turbulencias que actúan
con misericordia, para que (por tantos siglos como nos permitan las paradojas
y los milagros del hombre, de la energía que ordena el caos, de
la ciencia y acaso hasta de Dios) construyamos - para todo ser - un sitio
dignamente habitable.
Gracias infinitas, por acompañarme, aquí,
en San Carlos de la Cabaña, esta tarde de martes en el sexto invierno
del tercer milenio.
Palabras pronunciadas por Juana García Abás
en la entrega del Premio de Poesía Nicolás Guillén.
Circunloquio
Juana García Abás
PUESTA EN ABISMO
¿Qué se busca del
otro lado?
JULIO RAMOS
La fabulación no borra engendros ni con resinas persas.
(Me abruma el desgaste de tanto mesías
bajo la férula de estas ambivalencias
donde todo tiene su instante de virtud.)
Patanas a la deriva. (Trasbordo fractales,
líneas de fuga a terra aliena por los estigias
donde las paralelas unen sus caminos
¾angosturas sin rasgos equívocos:
crimen de leso duende.)
Los marcos son violados sin norma ni ley
¾inflorescencias tumularias, descalabro.
(Me precipito al infierno del nombre sin su don.)
Proliferación del fragmento
¾¿futuro de hibridez y malas copias?¾:
clones en podre mordiente.
(Entresijos de la pregunta por el ser
trasvasada a mi pregunta por el existir.)
Supuestos capítulos de culpa en lo divino,
eliden la imagen del desastre.
Implosión de las urbes ¾¿a knight’s nightmare?
Glomérulos de catástrofe
tuercen las zonas, trasmutando anejos sangrientos.
(Las líneas de mi palma urden escalas entre clústeres;
culminan, con piruetas de animal desbocado,
sometidas a una disciplina del cómplice
fijada por una alteridad que me rebasa
y abre las rutas prohibidas.
Con guadaña decoro mis hojaldres.
La ruina del ego abate mis fronteras:
cárceles, constituciones, códigos;
monedas, sacramentos, gramáticas... ¾¿civitas?)
Márgenes infamadas
consagran diferencias compartidas
¾estancos vulnerarios del crisol¾;
el belfo ignora el fuste y los dogales,
a la figuración de los rugidos.
Larvas discontinuas, neo-cruzadas
cismas de indicio posthumano
¾carne huérfana que brota sobre vidrio¾;
hibridez, deconstrucción: parodia.
desgracias en línea
¿Un vaho ferruginoso que emane de los píxeles?
¾anacronía. Blasfemias y contaminaciones;
el lino bíblico desgarra el lienzo del remiendo
¾la desgracia no entraña obediencia
sino estas crisis de la ilusión.
(Mis abalorios, sus facetas vagas
¾¿delirio, en parodia fatal de la utopía?)
Todos los pos en arco sobre lindes
¾nuncios de cementerio. Amasijos.
(Me inilio entre las redes,
zona virtual donde navego sin baquiano,
con la impertinencia del yo que se desangra
en éxodo hacia la disolución.
Las alteridades me despliegan,
socavan mis marcos:
me silencian donde la esperanza me diluye.)
Autos de duda.
(Soy mi objeto ¾pamplina en diseminación¾,
no necesito prueba de mismidad;
el derrumbe del todo en cada exilio
pareciera violar mis confines
¾¿cárcavas de infinito?¾
bajo el cisma toral
que sume estos linderos
donde mis bordes son pasto de las crisis.
Transverbal, ubicua: me extravío;
callo lo que me anula
entre paréntesis de lábaros
donde no hay mono sabio, fiera mansa,
poder virgen, genio holista ni dios inocente
para este cuerpo que se tensa y quiebra
sin mar segura, tierra cierta, cielo firme
derecho justo, pleno arbitrio, poder cabal,
recta pura, sexo franco, amor perpetuo,
edén extraviado, paraíso viable,
destino fatal ni fin supremo
de algún rol estelar de lo profano
en ningún drama cósmico
¾metáfora por siempre trasmigrada;
paradoja del desastre que funda y muele
propiciando esta flor de ceraciones inestables,
sin consultar con Dios.)
Cínicas angulemas del fin
¾pasto de la renuncia¾
clausuran estas jácaras,
y solo cabrían relatos de jardines
perpetuamente diferidos.
Como esporas de pascua,
un sujeto múltiple ¾polen y drupas¾
propaga círculos de misericordia,
multiplicando el yo que se ahogaba
en plurales sin la gracia del vuelo
¾¿ausencia de una diretta vía?
(Me descentra la infamia
¾tanto cadáver con flores de Coleridge.)
Con la injuria de la linde en tanto ejido,
las selvas fuerzan al silencio;
terrores de leva y faustos con livores
¾¿ordenada furia del último desorden?¾
arrasan estas costas de fe del laberinto.
(Einstein me saca la lengua desde su sinsabor,
más que desde la plata de la cámara oscura.)
Escasean los heterodoxos, anegados por cartas de Urías
¾¿quién podrá ir sacando, de la baya, el lino?
(Siembro malvaviscos ¾triaca virtual y de tierra.)
Prótesis, géneros, ablaciones, injertos
¾resplandores trocados por alguna otredad.
Algaradas de heterónimos
bajo urdimbre y espeiras. Revelación y dolo.
Un material viscoso abduce:
dos babeles colapsan ab æterno,
el espanto en el desierto no concluye
y un hongo irradiante despliega corolas
en rémora almagre de las certidumbres.
(Me inferna tanto caos [shoah]: nunca holocausto
¾ultraje dilatado con voz de ofrenda.)
El gesto del exterminio suprime los ecos del Qumram.
(Señuelo de mí, niego mis límites
y abstraigo lo absoluto
perdiendo mis ámbitos de confirmación.)
En los tinglados la justicia parece una gracia posible
¾como si la esperanza fuese algo más que el lastre
de un calce que abre larvas al final del fuego.
(Animal de incertidumbre,
soy un cimbel para cazar mártires:
algo sublime y fiero,
iluminado y roto.
Esto no es esta página, y ya no estoy aquí;
ni mi cerro es este albor,
ni estas letras son mis guijos;
ni el confín es la buzonera que me disemina
hacia el vano de esta andana obscena ¾expuesta
por dominios donde los ejes y los marcos extravían.)
Algo hiede en Ciberia.
EL ARCA
Conviene descifrar las aporías
—saber qué piensa Dios—, tomar la ruta insólita;
si el infinito es un continuo con la belleza de lo inevitable,
el desvío triunfa donde naufragan los sistemas,
los cánones, los collares votivos:
cuando lo inadmisible espesa los venablos
y el enrame se descompone —el resto son detalles.
APORÍA
Como esperando a Ulises,
la virtualidad teje y desteje
lo que palpita en la supuesta nada
—si la constante fuera cero,
estas figuras de lo vertiginoso
podrían salvarnos al través de las trampas;
pero Aquiles no vence a la tortuga.
ZONAS DE MENGUANTE
a Sarah Esperanza Ysalgué
Tus lacas ya no comparten los avatares
del azafrán.
Mis barros crudos agrietan la canícula.
(Ya nadie recoge los trastos livianos
ni pule anaqueles con cera virgen,
en vigilia de Pascua
—ausentes, arden los cirios y cruje el casabe.)
De Sión a Macurijes, las campanas doblan.
CITY OF GOD
… the human need to walk
among strangers.
E. L. Doctorow
Recortado en niebla de aguas contaminadas
—incuria ante la sed de los extraños—,
las torres aún te enmarcan
en la cubierta de Random House.
Tras extender tanta larga ceniza,
reuniendo filacterias por las furnias: oremos
como junto a los ríos de Babilonia;
y, por misericordia, del septentrión al austro,
convivamos en gracia,
aguardando al que tarda,
con la fe de quien sabe que uno solo es el reino.
CONTINUO
Ignoro el sitio de mi puerta
y creo saber no hallarla.
Mi puerta funda un vano que se abre al asombro
donde el instinto ordena los límites del juego
y derrama la manifestación desviando cauces.
Mi puerta es un continuo sin fronteras:
arco sin bordes,
vano de cuezo roto.
Tomado de Circunloquio. Premio Nicolás Guillén
de Poesía 2006. Libro que será publicado próximamente
por la editorial Letras Cubanas.
Entrevista
con Juana García Abás Circunloquio:
la complejidad en no pocas palabras
Helen Hernández y Lirians Gordillo • La Habana
Cuantiosos elogios acumuló Juana García
Abás por parte del jurado que le otorgara el Premio Nacional de
Poesía Nicolás Guillen 2006. Circunloquio, obra con que
la conocida ensayista y crítico de arte sorprende al público
como poetisa; destaca un aguzado tratamiento del lenguaje, la realidad
y la cubanía.
Próxima a recibir el premio como parte de
las actividades de la XV Feria Internacional del Libro de La Habana, Juana
agradece este reconocimiento y adelanta algunas de sus pretensiones con
Circunloquio, un extenso volumen producto del trabajo de toda la vida.
“Este premio es un honor inmenso por muchas
razones. La primera por el nombre que porta: Nicolás Guillén.
También porque esta tierra es pródiga en poetas fuertes
y me siento muy honrada de que un jurado a quien le agradezco el otorgamiento
del premio me haya seleccionado.
“Pienso que cuando un jurado escoge un libro
no está premiando solamente a ese libro y a su autor, también
se reconoce toda una línea de pensamiento y una línea de
expresión, no solo la que en estos momentos va expresándose
por esos surcos, sino la de todos los que lo antecedieron con un impulso
similar y todos los que seguirán ese arar del escritor seleccionado.
Un premio no pertenece a un individuo, sino a una línea de pensamiento.”
¿Cuál es la línea de pensamiento
que usted propone?
Circunloquio pretende, o más bien pretendo
yo con él, continuar una línea donde el lector cultive la
complejidad del cosmos en que habitamos, la complejidad de la sociedad,
la complejidad de la naturaleza, y la complejidad del pensamiento. Podría
parecer esto más filosofía que poesía. Y es que cuando
uno expresa todas estas ideas de un modo sintético en la poesía,
pues todo eso corre, fluye, a través de canales inconscientes,
canales intuitivos adonde el lector no está quizás interpretando
las referencias directas de lo que el escritor propone; pero sí
está recibiendo de un modo indirecto, de un modo global, sintético,
un pensamiento no tan analítico como intuitivo, está recibiendo
una suerte de impresión que pretende tener una belleza determinada
y a través de esa emoción, de esa síntesis, pues
se percibe el impulso que le otorga aquel que lo creó.
Mi finalidad es que el lector sienta que la acción
es el centro que mueve la dinámica del libro, la acción
de los elementos del cosmos: la naturaleza, el pensamiento y la sociedad.
Esa acción fluye siempre a través del momento presente,
o sea, que la idea del momentum, es precisamente lo que más se
percibe. Hay predominio del presente y del verbo sobre la adjetivación.
No existen ni el pasado ni el futuro, existe un presente eterno; pero
no en cuanto al arbitrio. El arbitrio se desarrolla en el aquí
y el ahora donde estamos todos.”
Es usted cultivadora del ensayo y la crítica, ¿cómo
se inserta en la poesía?
Empecé a escribir muy joven, casi niña,
y esa poesía para mí siempre está renovándose
aunque nunca la haya publicado. Mi deseo con Circunloquio, es que llegue
al lector esta voluntad expresa en una obra que en realidad ya es reflejo
de muchos otros poemas escritos durante casi medio siglo. Son poemas trabajados
año tras año, por eso pienso que si dentro de cinco años
se vuelve a publicar Circunloquio será el mismo libro, pero a la
vez otro.
No solo escribo poesía; también escribo
ensayo y narrativa, que la tengo guardadita, para quizás un día
mostrarla al público. Lezama me decía que la novela era
una obra de madurez y creo que todavía debo trabajar en ese sentido.
Pero ya existen varias cuartillas que hago y rehago y ojalá la
vida me dé tiempo a terminarlas. En cuanto al ensayo, participé
recientemente en el Concurso Contracorriente con Ciberia o el hilo del
terror. Una hipótesis en busca de un filósofo. Este ensayo
forma parte de un libro que estoy preparando y al que me han animado publicar
muchos amigos.
En cuanto a género, ¿tiene alguna preferencia?
La poesía para mí es la respiración,
pero el latido del corazón es el ensayo. La vibración de
mi cerebro anda por la memoria, porque la cultura es memoria y la novela
es en mi caso un recordar y un trabajar desde el punto de vista de la
ficción asuntos de la memoria y de lo real. En fin, la poesía
es la respiración y es importante; pero sin el corazón y
el cerebro tampoco pudiera caminar.
Jennifer Piñero Roig •
La Habana
Fotos: Alejandro Ramírez
Una vez más, en el contexto de la Feria Internacional
del Libro de La Habana (FILH), se otorgan el Premio de Poesía Nicolás
Guillén y los Premios Alejo Carpentier correspondientes al año
2005.
Con la presencia de destacados intelectuales de
la cultura cubana, Abel Prieto, ministro de Cultura, Nancy Morejón
y Ángel Augier, personalidades homenajeadas en la presente Feria,
el jurado del Premio Nicolás Guillén, presidido por Nicolás
Hernández Guillén y compuesto, además, por Roberto
Manzano, Edel Morales, Alberto Acosta y Pablo Armando Fernández,
galardonó la obra Circunloquio, de Juana García Abás.
La autora, refiriéndose a la distinción
recibida, expresó que “la rebasaba”. Afirmó
que al ser Cuba un país muy pródigo en escritores de poesía,
le da mucha importancia a la decisión de los jurados, “en
este momento, muy crucial para el mundo, América, Cuba, y para
todos nosotros, pienso que implica una responsabilidad ante la obra que
me hace repensar el futuro. No es lo mismo guardarla en una gaveta que
verla en manos de las personas”.
En el mismo espacio de la Sala Nicolás Guillén,
también se hicieron oficiales los ganadores de los tres géneros
convocados por el Premio Alejo Carpentier. En cuento, el jurado integrado
por Antón Arrufat, Ana Luz García Calzada y Raúl
Aguiar distinguió los libros Después del sexto día,
de Sergio Cevedo y Luna de nieve, de Yam Montaña con menciones
y eligió a Pedro de Jesús López por La sobrevida
(algunos relatos).
El jurado que determinó el Premio de ensayo,
estuvo constituido por Fernando Martínez Heredia, Guillermo Rodríguez
Rivera y Helmo Hernández y optó por Los nuevos paradigmas;
prólogo narrativo al siglo XXI, del escritor Jorge Fornet.
Por último, el Premio de novela fue concedido
a Marta Rojas, autora de Inglesa por un año. Humberto Arenal, como
presidente del jurado, Miguel Barnet y Anna Lidia Vega Serova también
eligieron como Primera Mención a Regreso a Utopía, de Daniel
Díaz Mantilla.
Convocado por el Instituto Cubano del Libro, la
Editorial Letras Cubanas y la Fundación Nicolás Guillén,
se reúne en la sede de la Fundación, el Jurado del Premio
Nicolás Guillén de Poesía 2006, integrado por Pablo
Armando Fernández, Roberto Manzano y Alberto Acosta Pérez,
en presencia de Edel Morales y Nicolás Hernández Guillén,
presidente, y secretario del Premio respectivamente, y después
de valorar los trabajos finalistas seleccionados en su reunión
anterior, acuerda por unanimidad:
1. Destacar la alta calidad de muchas de las obras
participantes, que muestra la amplia convocatoria y el prestigio alcanzado
por el Premio Nicolás Guillén entre los poetas cubanos.
2. Resaltar como finalistas seis libros cuyos títulos
y autores se anexan en documento adjunto y cuya valoración para
la publicación recomendamos a la editorial Letras Cubanas, siempre
de común acuerdo con los autores.
3. Conceder el Premio Nicolás Guillén
de Poesía 2006 a un libro que se destaca por el uso magistral de
un vocabulario rico e insólito; una voz personal; un marcado sentido
de la culta cubanía, tejido con la historia de la nacionalidad
y la poesía cubanas y la universalidad del mensaje de lo cubano;
y una poesía reflexiva de notables kilates artísticos, que
utiliza con Maestría la conjunción del credo judeo-cristiano:
Circunloquio, de Juana García Abás.
Y para que conste firman la presente el 5 de enero
de 2006 los miembros del Jurado
Juana García Abás PREMIO NICOLÁS GUILLÉN DE POESÍA
Para construir un sitio dignamente habitable
Juana García Abás • La Habana
“Este premio que me rebasa
largamente por el aliento de su nombre, por el prodigio de esta Isla con
tanto poeta fuerte y por la responsabilidad que implica el recibirlo en
momento tan crucial para nuestra América y el mundo."
Entrevista con Juana García Abás Circunloquio: la complejidad en no pocas palabras
Helen Hernández y Lirians Gordillo• La Habana
La poesía del presente de la acción, de la expresión,
del verbo, del aquí y el ahora; esa es la propuesta de la poetiza
Juana García Abás en su obra Circunloquio ganador del Premio
de Poesía Nicolás Guillen 2006.
Circunloquio
Selección de poemas tomados del libro Circunloquio, Premio Nicolás
Guillén de Poesía 2006, que será publicado próximamente
por la editorial Letras Cubanas.
Juana García Abás recibirá
el Premio Nicolás Guillén en la venidera Feria del
Libro.
Juana
García Abás es una de esas mujeres poseedoras de un
excelso encanto, inevitable atracción que le proporciona
una fragilidad femenina enfatizada por su mediana estatura y el
gris de una abundante y cuidada cabellera. Personalidad hipersensible
y emotiva, acentuada por la “tenacidad atávica”
de quien a fuerza de grandes sacrificios ha asumido retos y proezas
que la han hecho vivir “muy intensamente”, en una “soledad
que pocos habrían resistido”, al decir de uno de sus
amigos.
De ascendencia sefardí
y canaria; habanera nacida el 20 de enero de 1950, a dos cuadras
de la Plaza de la Catedral —ahora vive en “una lomita”,
al referirse al Cerro—, esta escritora, asesora literaria,
crítica de arte, profesora titular y creadora plástica...,
entre otros muchos ejercicios intelectuales, acaba de ganar el Premio
de Poesía Nicolás Guillén, uno de los más
importantes lauros de las letras cubanas.
ME CONMUEVE PROFUNDAMENTE
RECIBIR ESTE PREMIO
“Recibir
este premio es un honor y, en mi caso, la posibilidad de que una
parte significativa de mi obra (por ser en la que expongo el sistema
de mi poética) llegue a donde acaso cumpla su destino: a
una cantidad suficiente de lectores como para que logre ser útil
a muchos más que a mí misma”, expresó
con ese tono suave y dulce la también Premio Nacional de
Crítica de Arte Guy Pérez Cisneros 2003.
“Participaron en estos
últimos años varios libros fuertes —dijo. Cualesquiera
de ellos pudo haber obtenido este premio sin desmerecimiento. Ha
de haber sido ardua la deliberación de este jurado, tan generoso
con mi Circunloquio —el título laureado— por
premiar una obra poco menos que desconocida, que asoma con un libro
extraño y, para colmo de abstrusos, voluminoso.”
Madre apasionada —afirma
que sin el generoso amparo de su hijo “este libro no fuese
más que otro bulto de manuscritos al fondo de algún
mueble centenario”—, Juana dijo que Circunloquio fue
escrito “conjuntamente con unos tres mil poemas más
—he perdido la cuenta— durante los últimos 44
años. Entrará inmediatamente en proceso de edición
bajo el sello editorial Letras Cubanas, que dirige admirablemente
el escritor Daniel García Santos. El diseño de la
colección es de Alfredo Montoto y las ilustraciones de mi
hijo, José Luis Fariñas (escritor y pintor), a quien
está dedicado el libro”, precisó.
Al referirse al Poeta Nacional,
cuyo nombre lleva el premio recién ganado dijo: “Nunca
he olvidado a Nicolás, animándome con su gracia criolla
para otro libro mío que agonizó a burocratazos por
el camino viejo. Y me conmueve profundamente recibir este premio
que lleva el nombre de quien aprendí a admirar y a querer
desde niña, tanto por los relatos de mi padre sobre su amistad
de utópico español burgués paradójicamente
comunista, con aquel joven poeta fuerte (Bloom dixit), en los primeros
tiempos del periódico Hoy, el mismo que mi padre contribuyó
a fundar.
ESCRIBO POR UNA NECESIDAD
IMPERIOSA DE COMUNICARME
“Este honor, que
acaso no merezca, me anima: fortalece mi espíritu, porque
también es transparente desear que lo que uno ha elaborado
durante casi medio siglo, sea leído por un pueblo como el
nuestro, que tanto ama la poesía, el drama, la música
y la danza. Y no importa que yo escriba en soledad, porque escribo
por una necesidad imperiosa de comunicarme. Quiero compartir el
mundo vislumbrado: el físico, el cósmico, el íntimo,
el de las dudas, el de las transitorias certezas y ese espacio misericordioso
donde el hombre fuera singular espejo de los otros.”
Aunque en algunos momentos ha
incursionado en “ese tono”, Juana García Abás
—prefiere que escriban su nombre y dos apellidos completos—
no se considera una “poetisa lírica” y valora
la buena literatura “sin distingos de géneros”.Cerca
de ella, lejos de los estantes, están el Zohar, el Pentateuco,
varias traducciones de Fausto —aunque lee varios idiomas (español,
inglés, francés, italiano y portugués), no
sabe alemán—, la primera parte de El ingenioso hidalgo...,
los cuadernos de apuntes de José Martí, algunas aporías
de Xenón, Maimónides y varios textos de Engels, Kant,
Cantor, Einstein, Nihls Bohr y Weinberg... entre otros. “No
me gusta releer poesía traducida, pero hago excepción
a esta preferencia con Goethe, Kavafis y otros pocos”.
De tal modo, la carismática
creadora combina la lectura con la creación literaria y plástica
(dibuja y diseña con frecuencia), incentivada por el amor
hacia su hijo —cada uno vive en un ala de la casa, “pero
con un solo comedor, donde más nos reunimos a diario”—,
sus mascotas, sus plantas y su centenaria casona con dos patios
de tierra que “antes era un solo jardín”. Entre
los árboles de esos patios, en los que también anidan
algunas torcazas y colibríes, disfruta de las travesuras
de sus cinco hermosos gatos que comparten armonioso espacio con
una perra doberman. “Los murciélagos vuelan a manaditas
hasta las copas de nuestros canisteles y, a la puesta del sol, retornan
llevándose frutillas de los arbustos. En el subsuelo tenemos
algunos majacillos de Santa María que a veces asoman y son
diversión de nosotros y de los chicos del barrio y pánico
de muchos...”, expresó con particular orgullo.
Jurado de más de 50 certámenes
de arte (poesía, teatro, cine, radio, televisión,
video y video de artes plásticas...), nacionales e internacionales,
ganadora de varios premios en diferentes géneros literarios
y especialidades artísticas, profesora en importantes instituciones
cubanas, como el Instituto Superior de Arte, donde junto con el
doctor José Massip contribuyó a fundar en Cuba la
asignatura Estética de las artes audiovisuales de los media,
entre otros muchos hechos que avalan la fecundidad de su vida intelectual.
La mayor parte de la obra literaria
de Juana García Abás, sin embargo, aún se encuentra
inédita, debido, según su criterio, a “un patológico
sentido del ejercicio del criterio y al bloqueo impuesto por el
gobierno de los Estados Unidos sumado al burocratismo local —fórmula
lesivamente radiactiva“.
También lo atribuyó
a su “necesidad de publicar primero este libro, que presenta
mi poética de un modo sólido y holístico, con
sus dificultades por no encajar en ningún criterio de las
numerosas colecciones, por su volumen y diseño; además
de mi falta de vocación de autopromoción. ¿La
estaré adquiriendo?”, puntualizó en un tono
gracioso.
UN CONSEJO CAPITAL
DE JOSÉ LEZAMA LIMA
Experto consultor de la Comisión
Cubana de la UNESCO para el área de comunicación social,
varios de los poemas de Juana aparecen en importantes publicaciones
de todo el mundo, como Conspire & Barnes, de New York, la revista
Kik-it-Over, de Montreal, y en varias antologías de la literatura
cubana.
Destacados escritores cubanos
y extranjeros han elogiado su obra, entre ellos José Lezama
Lima, Dulce María Loynaz, Roque Dalton, Félix Pita
Rodríguez, José Kózer, José Massip,
Virgilio López Lemus y Jorge Luis Arcos, quien en su antología
Las palabras son islas (Letras Cubanas, 1999), incluye su nombre
entre los de los poetas “que no deben ser pasados por alto
de ningún modo en una historia del proceso poético
cubano”.
Cuando tenía 20 años
anotó febrilmente, para nunca olvidarlo, “un consejo
capital que me había dado el maestro José Lezama Lima:
Tus poemas son raros: el lenguaje saltarín, de ritmo ligero
y cambiante. Y, donde logras más cosas, es en lo que, diría
yo, es tu línea: lo cósmico-filosófico; así
te definiría yo. En Cuba no hay ese tipo de poesía
en que la metáfora se liga tanto con la reflexión.
Son como interrogaciones abiertas”.
De sus vínculos con el
afamado autor de Paradiso, Juana recuerda que fue una “coyuntura
propicia de tiempo y de lugar —fuimos vecinos, diez años
a cuadra y media de la suya y lo espiaba al pasar junto a su ventana
y su puerta. A los 19 años me atreví a visitarle.
Fue amable, sencillo y cálido en sus diez o doce encuentros,
en un lapso de tres o cuatro años. Luego me casé,
comencé a trabajar y continué frecuentándolo.
Con la gestación, mi diabetes se agravó; trabajaba
algo enferma y, con mi hijo delicado de salud y aún pequeño,
cada día que pasaba hubo de resultarme más difícil
verlo.
“Siempre visité
a Lezama con algún motivo de consulta muy específico.
Digamos que conversábamos largamente, pero yo procuraba preguntar,
escucharle mucho y hablar poco. Me enseñó a apreciar
la virtud de la ausencia del lugar común, de lo analítico
expreso y de todo prosaísmo en la poesía. Me hizo
confiar en mi estilo, en mi poesía: que no era ni es hermética.
Y me animaba a continuar escribiendo poesía, cuentos, ensayo
y algún teatro, hasta que lograse acumular memoria para un
texto mayor. He seguido a pies juntillas sus consejos”.
CON LOS GRANDES MAESTROS
APRENDÍ LA VOCACIÓN DE SACRIFICIO DEL ARTISTA
Discípula de importantes
figuras de la plástica cubana, entre ellos Sandú Darié,
Antonia Eiriz y Martínez Pedro, en la Escuela Nacional de
Artes de Cubanacán; y de Servando Cabrera Moreno y Víctor
Manuel en sus estudios en el Instituto Superior de Arte junto a
Roberto Fabelo, Pedro Pablo Oliva, Nelson Domínguez, José
Villa y Tomás Sánchez, entre otros, Juana participó
como expositora en el trascendental Salón de Mayo de La Habana.
“Con los grandes maestros aprendí la vocación
de sacrificio del artista, la entrega casi monacal por el carácter
absorbente de la creación, la misteriosa capacidad de intuir
la expresión artística auténtica y convocarla,
actualizándola, y la raigal cubanía que, a pesar de
mi doble nacionalidad —cubana y española— y de
mi educación familiar multicultural, creo que caracteriza
mi obra”.
Autocalificada como una “mujer
realizada en la vida”, Juana enfatizó: “Vivo
en un país libre. Tengo poco asunto importante de qué
arrepentirme; creo en la fuerza de la virtud, en el mejoramiento
humano y en mi hijo, y se me van cumpliendo esos credos. He sembrado
muchos árboles concretos y simbólicos. He escrito
varios libros y tengo un hijo que he formado y que es mejor que
yo, en todo y con creces. Amo a buena parte del mundo y buena parte
del mundo me ama. Creo que la vida no me debe nada, excepto la salud
que no nos ha sido otorgada muy pródigamente ni a mi hijo
ni a mí”.
Le prix de poésie Nicolas Guillen décerné
à la femme poète Juana Garcia Abas
La Havane, 06.01.06 (AIN) Le jury
du prix de poésie Nicolas Guillen a décerné cette
distinction au recueil de poésie Circulonquio, de Juana Garcia
Abas, en raison de l’utilisation par l’auteure d’un
vocabulaire particulièrement riche et exceptionnel ainsi que de
la manière dont elle reflète l’identité cubaine.
Poète, essayiste, traductrice
de français, critique d’art et professeure à l’Institut
supérieur d’Art (de 1988 à 1993), Juana Garcia Abas,
avait déjà remporté le Prix national de Critique
Guy Perez Cisneros et le prix de traduction de poésie dédié
au centenaire de Rimbaud.
Placé sous les auspices de l’Institut
cubain du Livre, de la maison d’édition Letras Cubanas et
de la Fondation Nicolas Guillen, le prix du même nom (c’est
celui du poète national de Cuba), est considéré comme
l’un des plus prestigieux de la poésie cubaine.
La remise du prix Nicolas Guillen aura lieu dans
le cadre de la 15e Foire internationale du Livre, qui se tiendra à
La Havane du 2 au 12 février avant de s’étendre à
34 autres villes cubaines.
Juana García Abás, Premio Nicolás Guillén
2006
Omar Perdomo
La obra titulada Circunloquio,
de Juana García Abás acaba de ser merecedora del Premio
Nicolás Guillén de Poesía 2006, cuya proclamación
oficial tendrá lugar durante la ya cercana XV Feria Internacional
del Libro.
El jurado de este certamen anual,
convocado por la Editorial Letras Cubanas, la Fundación Nicolás
Guillén y el Instituto Cubano del Libro, e integrado por Edel Morales
(presidente), Pablo Armando Fernández, Roberto Manzano, Alberto
Acosta Pérez y Nicolás Hernández Guillén (este
último como secretario) hizo constar en sus deliberaciones finales
el uso magistral de un vocabulario rico e insólito, una voz muy
personal, y un marcado sentido de la cubanía, tejido con la historia
y la nacionalidad.
Poetisa, ensayista, traductora, crítica
de arte y profesora titular del Instituto Superior de Arte (1988-1993),
Juana García Abás (La Habana, 1950) se inició en
la poesía bajo las tutorías de José Lezama Lima y
Roque Dalton. Poemas suyos aparecen en antologías publicadas en
Cuba y otros países. Ha sido merecedora del Premio Nacional de
Crítica de Arte Guy Pérez Cisneros (2003) y del Premio Nacional
de Traducción de Poesía Centenario de Arthur Rimbaud.
La obra poética Circunloquio,
fue merecedora del Premio Nicolás Guillén de Poesía
2006, cuya proclamación oficial tendrá lugar durante la
ya cercana Feria Internacional del Libro, que se desarrollará en
la capital del 2 al 12 de febrero, y luego se extenderá a otras
34 ciudades
Omar Perdomo
La obra titulada Circunloquio, de
Juana García Abás, acaba de ser merecedora del Premio Nicolás
Guillén de Poesía 2006, cuya proclamación oficial
tendrá lugar durante la ya cercana Feria Internacional del Libro,
que se desarrollará en la capital del 2 al 12 de febrero, y luego
se extenderá a otras 34 ciudades.
El jurado de este certamen anual,
convocado por la Editorial Letras Cubanas, la Fundación Nicolás
Guillén y el Instituto Cubano del Libro, e integrado por Edel Morales
(presidente), Pablo Armando Fernández, Roberto Manzano, Alberto
Acosta Pérez y Nicolás Hernández Guillén (secretario),
hizo constar en sus deliberaciones finales el uso magistral de un vocabulario
rico e insólito, de una voz muy personal, y un marcado sentido
de la cubanía, tejido con la historia y la nacionalidad.
Poetisa, ensayista, traductora, crítica
de arte y profesora titular del Instituto Superior de Arte entre 1988
y 1993, Juana García Abás (La Habana, 1950) se inició
en la poesía bajo las tutorías de José Lezama Lima
y Roque Dalton. Poemas suyos aparecen en antologías publicadas
en Cuba y otros países. Ha sido merecedora del Premio Nacional
de Crítica de Arte Guy Pérez Cisneros (2003) y del Premio
Nacional de Traducción de Poesía Centenario de Arthur Rimbaud.